APRENDER A ENCONTRARNOS

Trabajar en las clases de Religión la cultura del encuentro es, ahora, una oportunidad para la paz del futuro.

El Informe Delors, encargado por la Unesco cuyo título “La educación encierra un tesoro” ya es significativo, nos habla de cuatro pilares básicos para la educación en el siglo XXI: Aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser. Éste último aprendizaje recoge a todos los anteriores. Dada la situación mundial que estamos viviendo pondremos el acento en uno de esos aprendizajes esenciales: aprender a convivir, fundamental para hacerlo en paz.

Fomentar y facilitar encuentros se convierte en la estrategia primordial para ganar, todos, “la guerra”. Ante cualquier conflicto que pueda surgir, del tipo y de la intensidad que sea, deberíamos estar educados en buscar siempre los puntos de encuentro, no resaltando las diferencias sino acentuando las confluencias. Buscar el “terreno medio” en el que podamos entendernos, donde se busque el “yo gano y tú ganas” y donde no sea posible ni el abuso ni la humillación. Ambos cedemos y ambos ganamos. De esta forma el diálogo se convierte en el arma más poderosa.

Las palabras también nos esconden sorpresas. Juguemos con ellas. Si a la palabra “armas”, le quitas la “r” (de rencor, rabia, revancha…) nos queda lo realmente necesario: a(r)mas. Ese es el secreto de la paz, interna y eterna, el amor. Entre todos podemos hacer un mundo más “amoroso” y para conseguirlo necesitamos paciencia (paz y ciencia).

Siguiendo esta línea de reflexión, entresacamos algunas frases del Papa Francisco en su Encíclica Fratelli tutti: «La vida es el arte del encuentro, aunque haya tanto desencuentro por la vida. Reiteradas veces he invitado a desarrollar una cultura del encuentro, que vaya más allá de las dialécticas que enfrentan.” (nº 215). Toda guerra deja al mundo peor que como lo había encontrado. La guerra es un fracaso de la política y de la humanidad, una claudicación vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal.” (nº 261)

Actividad 1. Epitafio.

Imagínate que la guerra ha muerto. Puede ser que la entierren (ella también ha enterrado a numerosos seres humanos), o que la incineren (ella ha reducido a cenizas infinidad de cosas y personas). Has recibido el encargo de escribir un epitafio para colocarlo sobre su tumba. Además del “Aquí yace la guerra” y el RIP ¿Qué le pondrías? Después investiga que significa RIP y de qué idioma proviene.

 Actividad 2. Tristes guerras.

Este es uno de los poemas que Miguel Hernández escribió en Cancionero y romancero de ausencias)

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

 

Tristes armas
si no son las palabras.

Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

  • ¿Cuántos versos tiene el poema? ¿Cuántas veces repite la palabra tristes? ¿Con qué palabra inicia y termina el poema? ¿Por qué tanta insistencia?
  • El poeta sabe de lo que habla porque él participó en una guerra ¿recuerdas cuál?
  • Siguiendo el sentido del poema responde: ¿En qué única guerra merece la pena luchar? ¿Qué armas debemos empuñar? ¿Por quiénes debemos llorar?

Actividad 3. La guerra que vendrá. Bertolt Brecht (Dramaturgo y poeta)

La guerra que vendrá
no es la primera.
Hubo otras guerras.
Al final de la última
hubo vencedores y vencidos.
Entre los vencidos,
el pueblo llano pasaba hambre.
Entre los vencedores
el pueblo llano la pasaba también.

  • ¿Qué te sugieren los 4 últimos a versos? ¿En realidad hay dos grupos “vencedores” y “vencidos”? ¿Quién pierde siempre? ¿No hemos aprendido nada con todas las guerras que nos han precedido? ¿Por qué continuamos provocándolas?

Actividad 4. INVESTIGA Y CREA. Los cuatro jinetes del Apocalipsis

¿En qué parte del Nuevo Testamento están narrados? Localiza la cita concreta y completa el siguiente cuadro

CitaColor del caballoSimbolismo
   
   
   
   

 

  • ¿Puedes relacionar el simbolismo de estos cuatro jinetes con lo que está sucediendo en la guerra entre Rusia y Ucrania? ¿Y con el resto de las guerras?
  • Puedes buscar varias imágenes que representen a estas cuatro míticas figuras para ver cómo describe cada autor el dolor, odio, angustia y horror que traen consigo las guerras.
  • ¿Te animas a crear tu propia obra? Puedes usar elementos simbólicos e inspirarte en el mural “Guernica” de Pablo Picasso que también tiene como trasfondo una guerra.
  • También puedes ilustrar a tu manera la frase del Papa: “La guerra es un fracaso de la política y de la humanidad, una claudicación vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal.”
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