¿Cómo el alumnado de un CEE ha conocido a Jesús?

El curso va llegando a su fin y es el momento de hacer balance de cómo se ha cumplido aquello que programábamos en septiembre.

Uno de los objetivos que introduje en las adaptaciones curriculares del alumnado del Centro de Educación Especial donde trabajo es que supieran reconocer a Jesús, generalizando ese aprendizaje a otros contextos, como por ejemplo una iglesia.

En esta ocasión, pretendo mostraros cómo ha sido ese proceso y cuáles han sido los resultados.

Presentación de la figura de Jesús

Al inicio de curso se presentó a Jesús, con ayuda de un peluche, de manera que podíamos verlo y tocarlo, haciéndolo presente de una manera física.  A esta figura le asociamos una canción, una textura, un color, un olor y un signo.

Estos cinco elementos han de ser elegidos de manera cuidadosa, pues van a ser lo que nos van a permitir poder generalizar el aprendizaje.

 

 

Es por ello que no elegimos un signo al azar, sino que lo extraemos de la Lengua de Signos Española. El signo de Jesucristo se realiza con los dedos corazón tocando la palma de la mano contraria, como si señalásemos las heridas de los clavos de Cristo, como se muestra en la imagen.

 

Para la selección del color podríamos hacer un extenso análisis sobre los colores utilizados para representar a Jesús a lo largo de la historia, pero consideré que el más representativo es el color rojo ya que desde tiempos de los babilonios se asocia a la sangre, a la vida, por lo que lo que su sentido litúrgico nos lleva a relacionarlo con “la sangre de Cristo y la vida nueva que él nos regala”. Además, es el color que históricamente, desde tiempos de los egipcios, se emplea para vestir a las divinidades y posteriormente será usado en los retratos de reyes europeos.

Gracias a este color, vamos a poder identificar a Jesús fácilmente en obras de arte como: La resurrección de Lázaro (18855)  de Juan de Arroeta y Anguisolea, o La Resurrección de Lázaro (1616) de José de Ribera , con las que vemos una clara semejanza con el pictograma de ARASAAC que se ha utilizado para identificar a Jesús.

Esto va a dotar a nuestros alumnos y alumnas de las herramientas para poder reconocerle de una manera eficaz en múltiples cuadros e imágenes.

Además, para afianzar el aprendizaje vamos a asociar esta imagen con un olor y una textura, eligiendo un olor característico de color rojo, como las fresas o los frutos rojos o por el contrario un olor propio de la iglesia, como el incienso, según el NCC y características del alumnado destinatario. La textura elegida ha sido la propia del peluche.

La canción nos va a permitir reconocer su nombre de manera auditiva y generar sentimientos de cercanía. La que se ha empleado este curso ha sido extraída del método de SM de Infantil, la cual la se ha representado con algunos signos de la Lengua de Signos Española.

Para los alumnos y alumnas adolescentes, se ha utilizado la canción de  “Te Seguiré” cuyo autor es Play Kids, mientras que para los adultos de TVA hemos escuchado la canción  “Jesús” del grupo Su Presencia.

Jesús, una persona como yo

Para conocer un poco más a Jesús, a cada grupo se le han facilitado diferentes narraciones de milagros, parábolas o cómo es él, mostrando la humanidad de Jesús, estableciendo un paralelismo con nosotros mismos.

Para ello, con el alumnado con menor NCC vamos a presentar a Jesús desde su cuerpo y el nuestro, descubriendo nuestras manos como las de Jesús, nuestros pies, etc. Partiendo del siguiente relato que podéis descargar:

 

El alumnado con mayor NCC, ha podido acercarse al Mesías a través de ejemplos concretos de sus acciones, con relatos y vídeos, en los que ponemos a Jesús como ejemplo, siempre apoyándonos en claves visuales.

 

Visitamos a Jesús

Para finalizar el curso, vamos a visitar a Jesús en el Sagrario, acercándonos a la realidad de que Cristo se ha quedado con nosotros en la Sagrada Eucaristía. Para ello, vamos a presentar en clase el sagrario de manera visual colocando una imagen de nuestro peluche en el sagrario, iniciando esa asociación. También trabajaremos la presencia de Jesús marcada por la vela encendida.

 

Iremos a una iglesia cercana, nosotros tenemos la suerte de tener una basílica preciosa cerca de nuestro centro. Donde podemos ver numerosas obras de arte donde está representado Jesús, y buscaremos el sagrario, para lo cual nos podemos apoyar de manera visual con un pictograma. Después saludaremos a Jesús con una genuflexión, con la señal de la cruz o un gesto según las posibilidades físicas de cada uno.

De esta manera descubrimos que en el sagrario está Jesús, el amigo que ya conocemos y que nos ha acompañado todo el curso y lo hará siempre.

 

 

* Los símbolos pictográficos utilizados son propiedad del Gobierno de Aragón y han sido creados por Sergio Palao para  ARASAAC, que los distribuye bajo Licencia Creative Commons BY-NC-SA., el signo de Jesucristo ha sido sacado de EDUCASAAC bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA. Autora de las fotografías:  Beatriz Martínez Álvaro, bajo licencia Creative Commons BY-NC-ND

 

 

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