Carlos Esteban: el Papa ha hablado por primera vez sobre la enseñanza de la religión
El Papa León XIV ha dirigido un mensaje a los profesores de Religión con motivo de su tercer congreso convocado por la Conferencia Episcopal Italiana. Ha sido en el Aula Pablo VI, ante más de 6.000 profesores. Tuve la oportunidad de escucharlo en directo. Ahora merece la pena recomendarlo y comentar sus tres aportaciones esenciales.
Se trata de un mensaje de León XIV para los profesores de Religión, el 25 de abril de 2026, que da continuidad a otros dos de los Papas anteriores. Benedicto XVI dirigió otro mensaje también a los profesores de Religión en otro discurso pronunciado el 25 de abril de 2009. Y Juan Pablo II pronunció otro discurso sobre la enseñanza de la religión en la escuela pública, en el marco del consejo de las Conferencias Episcopales de Europa, el 15 de abril de 1991.
Es la primera vez que el Papa León XIV habla directamente a los profesores de Religión y estamos seguros de que su discurso, como los dos de los anteriores Papas, formarán parte de un Magisterio propio sobre la enseñanza de la religión; serán valiosas referencias.
Este mensaje de León XIV para los profesores de Religión se suma a otros a los que ya hemos referencia en anteriores artículos de Religión y Escuela. En anteriores ocasiones hemos citado su discurso en el Jubileo de los educadores, y a la carta apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza. También al mensaje dirigido al encuentro de educadores sin identidad no hay educación. Su magisterio será una brújula y un faro, como ya hemos propuesto aquí, para navegar por la educación desde la paideia cristiana. Por tanto, además de contribuir a preparar su visita a España en junio de 2026, tenemos estas referencias para alumbrar el camino compartido de la Iglesia en la educación.
En este primer mensaje del Papa a los profesores de Religión, su inicio de saludo y reconocimiento: “os agradezco el valioso servicio que prestáis en la escuela”. Y siguió diciendo: “vuestro trabajo es exigente, a menudo silencioso y discreto, pero no por ello menos importante para el crecimiento de tantos niños, adolescentes y jóvenes”.
La enseñanza de la religión es un laboratorio de cultura y diálogo
El mensaje del Papa vincula la enseñanza de la religión a la transmisión de la cultura y “como laboratorio de diálogo”, haciendo referencia al reciente documento de la Conferencia Episcopal Italina de 11 de diciembre de 2025 sobre la enseñanza de la religión como laboratorio de cultura y diálogo. La propuesta de León XIV es contundente y fundamenta la presencia de enseñanza de la religión en los sistemas educativos, afirma que “la dimensión religiosa, de hecho, es un elemento constitutivo de la experiencia humana y no puede ser marginada en el proceso formativo de las nuevas generaciones”.
“La enseñanza de la religión católica—explicó el Papa— es una disciplina de gran valor cultural, útil para comprender las dinámicas históricas y sociales, así como las expresiones del pensamiento, del ingenio y de las artes que han dado forma y siguen moldeando el rostro de Italia, de Europa y de tantos países del mundo.Todo ello forma parte de vuestras clases, a la luz de la enseñanza siempre actual de la Iglesia, en diálogo con otros campos del saber y de la investigación religiosa, y sobre todo en el estudio de las inagotables páginas de la Biblia, a través de las cuales conocemos a Cristo, Hijo de Dios hecho hombre, revelación del rostro del Padre y modelo perfecto de humanidad.
La enseñanza de la religión es una propuesta de crecimiento interior
León XIV se refirió también a San Agustín, citando las Confesiones, y su conocida experiencia y oración: Señor, nos has hecho para ti y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti; lo hizo para constatar cómo la búsqueda interior que todos sentimos y las grandes preguntas de la vida están relacionadas con los demás, con la creación y con Dios. Concluía que esa “sed de infinito, inherente a cada persona, puede convertirse en energía para promover la paz, para renovar la sociedad y para colmar sus contradicciones”. En este marco antropológico situó el servicio pedagógico de la enseñanza de la religión: “vuestro servicio, expresión del cuidado de la Iglesia por las nuevas generaciones, es como un trampolín desde el que los niños y los jóvenes pueden aprender a lanzarse a la fascinante aventura del diálogo interior, y esto constituye un elemento indispensable”.
El Papa valoró como los profesores de Religión “hacéis accesible a las nuevas generaciones, en pleno respeto de la libertad de cada uno, lo que de otro modo podría permanecer incomprensible”. Y añadió que“así se muestra como la verdadera laicidad no excluye lo religioso, sino que, por el contrario, sabe atesorarlo como recurso educativo. Esto forma parte, además, de una actitud más amplia, imprescindible para todo diálogo, tanto en la escuela como en la sociedad, conocer y amar lo que uno es, para saber encontrarse con el otro”.
También hizo referencia al lema del encuentro de profesores de Religión de la Conferencia Episcopal Italiana, El corazón habla al corazón, inspirado en San John Henry Newman. Reconoció que “esas palabras encierran la propuesta de un camino en el que la verdad es la meta y la relación personal el camino para alcanzarla”. Hay que ayudar a los jóvenes a reconocer esa voz que resuena en ellos, a no confundirla con los ruidos que nos rodean. “Educar, por lo tanto, significa formar a las personas para que escuchen al corazón y, con ello, para la libertad interior y la capacidad de pensamiento crítico, según dinámicas en las que la fe y la razón no se ignoran, ni mucho menos se oponen, sino que son compañeras de viaje en la búsqueda humilde y sincera de la verdad.
La enseñanza de la religión transmite valores con paciencia y sin moralismos
Las palabras finales del Papa hacían referencia a que “educar requiere la paciencia de sembrar sin pretender resultados inmediatos, respetando los tiempos de crecimiento de la persona. Y, sobre todo —enseña Newman— requiere amor”. Vosotros, “enamorados de Dios y de ellos” estáis llamados “a transmitir valores, sin protagonismo ni moralismos”, explicó el Papa León VIV.
León XIV concluyó su mensaje a los profesores de Religión animando su tarea: “vuestros alumnos no necesitan respuestas prefabricadas, sino cercanía y honestidad por parte de adultos que los acompañen con autoridad y responsabilidad, mientras se enfrentan a las grandes preguntas de la vida. Recordarán los ojos y las palabras de quienes han sabido reconocer en ellos un don único, de quienes los han tomado en serio, de quienes no han tenido miedo de compartir con ellos un tramo del camino, mostrándose a su vez como hombres y mujeres que buscan, piensan, viven y creen. Todo esto, naturalmente, sin menospreciar la necesidad de una sólida competencia, animada por la pasión por el estudio, el rigor cultural y la preparación didáctica, porque la enseñanza de la religión católica requiere también actualización, capacidad de planificación y el uso de lenguajes adecuados”.

