Celebraciones pareadas
Tiempo de celebraciones pareadas: la Candelaria y San Blas, Lourdes y San Valentín, Carnaval y Ceniza. Una historia milenaria y actual, reparemos también en dos jornadas y colectas de estos meses.
La fiesta de la Candelaria se origina en Oriente con el nombre de “Encuentro”, y se extiende a Occidente en el siglo vi. Se celebra desde que el papa Gelasio I condenó y prohibió, en el año 494, las fiestas lupercales por paganas, y las sustituyó por la fiesta de la presentación. Mil años después, el 2 de febrero de 1497, el Adelantado de Castilla celebró en la cueva de Achbinico la primera fiesta litúrgica de la Candelaria. Medio siglo antes de la conquista de Tenerife un año antes, se había fundado allí un eremitorio de misioneros franciscanos. Todo ayudó a introducir el cristianismo entre los guanches del menceyato de Güímar. La fiesta de San Blas está asociada a multitud de tradiciones y costumbres populares, con tantas variantes como lugares donde se celebra. En Almonacid del Marquesado, localidad conquense, Castilla-La Mancha, se conoce por La Endiablada. Es venerado tradicionalmente como “abogado contra los males de garganta”, porque uno de los milagros que se le atribuyen es la curación de un niño al que se le clavó una espina de pescado en la garganta. Y es que san Blas fue médico y obispo de Sebaste, actual Turquía, durante los siglos iii y iv, eremita en una cueva del bosque del monte Argeus. Torturado, murió mártir en la época del emperador Licinio, a principios del siglo iv.
San Valentín de Roma es el nombre que comparten tres santos mártires; en 1969, tras el Concilio Vaticano II, se reorganizó el calendario del santoral litúrgico y se retiró su celebración, pero no está borrado del martirologio, por lo que se permite su culto local y continúa su memorial. Buscar en internet “san Valentín 2025”. ¡Habremos de ponernos las pilas!; en serio, una oportunidad. En 1858 las apariciones de la Virgen de Lourdes congregan multitudes a rezar en aquel lugar. “La creciente creencia en las apariciones marianas es instrumentalizada en los grandes debates de la época: Iglesia contra Estado, catolicismo contra laicismo, milagro contra ciencia, etc.”, según la historiadora francesa, especializada en historia del cristianismo, Sylvie Barnay. Y es que estas apariciones se producen en el ecuador entre dos grandes revoluciones: la Francesa de 1789 y la Rusa de 1917. Bien es verdad que la primera precedida de un auge de las peregrinaciones a los centros marianos y la segunda, aunque paralela con Fátima, coincide también con el esbozo de “nuevos intentos de construcción de la figura mariana”. Así el título añadido a las letanías de “reina de la paz”, por el papa Benedicto XV en plena Primera Guerra Mundial.
Jornadas y colectas
En cuanto al calendario de jornadas y colectas de la Iglesia en España para 2025, aprobado en 2001 en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, comienza con la Jornada de la Paz en la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, precisamente. Hace cincuenta y ocho años, Pablo VI la instauró “al principio del calendario que mide y describe el camino de la vida en el tiempo”, para “que sea la paz con su justo y benéfico equilibrio la que domine el desarrollo de la historia futura”. En su estela, en 1999, la Organización de las Naciones Unidas hace la Declaración y programa de acción sobre una cultura de paz. En 1959, las mujeres de Acción Católica de España lanzaron la primera campaña contra el hambre, a partir de la cual se fue configurando la actual Manos Unidas y la colecta de la campaña contra el hambre en el mundo. Las mujeres de Acción Católica Española respondieron al llamamiento que denunciaba el “hambre de pan, de cultura y de Dios que padece gran parte de la humanidad”. El primero de los ocho objetivos de desarrollo del milenio, fijados en el año 2000 por los países miembros de las Naciones Unidas, que acordaron conseguir para el año 2015, era erradicar la pobreza extrema y el hambre, reduciendo a la mitad el porcentaje de personas que lo padecen. Nuevamente la Iglesia llegó antes liderando propuestas y realizando acciones.
Respondieron al llamamiento que denunciaba el “hambre de pan, de cultura y de Dios”

