El CGIE lanza los Premios Stella premiando a una profesora de religión que convirtió el teatro en esperanza
Entre los galardonados de esta convocatoria sobresale el reconocimiento concedido a la profesora de Religión Patricia Mármol, distinguida en la categoría de Profesorado de Religión por su proyecto «El teatro vive en mi cole»

Madrid, 30 de septiembre de 2026.
La primera edición de los Premios Stella, impulsados por el Consejo General de la Iglesia en la Educación (CGIE), ha puesto el foco en iniciativas y trayectorias que destacan por su capacidad de transformar la educación desde los valores del compromiso, la inclusión y el acompañamiento personal. Entre los galardonados de esta convocatoria sobresale el reconocimiento concedido a la profesora de Religión Patricia Mármol, distinguida en la categoría de Profesorado de Religión por su proyecto «El teatro vive en mi cole», desarrollado en el Colegio Público de Educación Especial Vicente Ferrer.
La concesión de este premio trasciende el reconocimiento a una experiencia pedagógica concreta. Representa, sobre todo, una forma de entender la educación centrada en la persona, en sus posibilidades y en su desarrollo integral. En un contexto educativo cada vez más preocupado por la inclusión efectiva y la atención a la diversidad, la iniciativa liderada por Patricia Mármol se ha convertido en un ejemplo de cómo la creatividad y el compromiso docente pueden generar oportunidades reales de crecimiento para el alumnado con necesidades educativas especiales.
La noticia fue anunciada durante la presentación pública de los primeros Premios Stella, una iniciativa que nace con la vocación de identificar y visibilizar aquellas personas, instituciones y proyectos que encarnan de forma ejemplar la misión educativa promovida por la Iglesia. La creación de estos galardones supone un hito en el ámbito educativo católico español, al poner en valor experiencias que, desde distintos contextos, contribuyen a construir una educación más humana, innovadora y comprometida con el bien común.
El proyecto «El teatro vive en mi cole» comenzó como una propuesta vinculada a la asignatura de Religión y terminó convirtiéndose en una iniciativa compartida por toda la comunidad educativa. El jurado de los Premios Stella ha valorado precisamente esa capacidad de expansión y transformación, una característica que suele caracterizar a las experiencias educativas más exitosas. Lo que inicialmente fue una actividad de aula evolucionó hasta convertirse en una metodología inclusiva capaz de implicar a estudiantes, docentes, familias y personal del centro en torno a un objetivo común.
A través del teatro, los alumnos encontraron un espacio para desarrollar competencias comunicativas, emocionales y sociales. Los ensayos se transformaron en experiencias de aprendizaje; las representaciones, en oportunidades para fortalecer la autoestima; y el escenario, en un lugar donde cada estudiante podía mostrar aquello que era capaz de aportar. De esta manera, el teatro dejó de ser una actividad complementaria para convertirse en una herramienta educativa de gran valor formativo.
El caso de Patricia Mármol invita a reflexionar sobre la contribución educativa de la asignatura de Religión, mostrando cómo la materia puede convertirse en un espacio para promover valores, fomentar la creatividad, fortalecer el desarrollo personal y generar dinámicas de inclusión que benefician a toda la comunidad educativa.

