EVALUACIÓN INICIAL CON PiCTOGRAMAS
Al comenzar un nuevo curso escolar, una de nuestras mayores responsabilidades como docentes de Religión Católica es conocer el punto de partida de todo el alumnado. En este artículo encontrarás ejemplos de evaluación con múltiples formas de representación (apoyos visuales, obras de arte y pictogramas).
Al comenzar un nuevo curso escolar, una de nuestras mayores responsabilidades como docentes de Religión Católica es conocer el punto de partida de todo el alumnado. Evaluar en un aula inclusiva no significa someter a los estudiantes a pruebas tradicionales ni a textos extensos. Significa diseñar desde el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), facilitando la comprensión a través de múltiples formas de representación (apoyos visuales, obras de arte y pictogramas) y ofreciendo múltiples formas de acción, expresión e implicación para que cada niño y niña participe según sus capacidades y ritmos de aprendizaje.Hoy os adjunto un recurso muy especial elaborado para el curso 26/27: un cuadernillo de evaluación inicial adaptado con pictogramas de ARASAAC acompañado de su correspondiente rúbrica de evaluación graduada.
Siguiendo las pautas del DUA, las actividades están articuladas en torno a dinámicas manipulativas y sensoriales (colorear, pegar gomets, unir elementos), evaluando las seis competencias específicas del currículo de Religión Católica.
Reconocemos a Jesús y a María (Principios de Representación): A través de la combinación de arte clásico (como el Nacimiento o la Crucifixión) y pictogramas adaptados, facilitamos la accesibilidad cognitiva y la discriminación visual asociando colores (rojo para Jesús, azul para María).
Cuidamos la creación y a los demás: Propuestas donde el alumnado discrimina buenas acciones de Noé e identifica conductas amables entre iguales, ofreciendo distintas opciones para expresar la competencia social y los valores evangélicos.
Tradiciones de Navidad y Semana Santa:
Un espacio para conectar con el ciclo litúrgico donde cada estudiante decide cómo participar y responder: rodeando elementos tradicionales o expresando sus vivencias preferidas de forma verbal, escrita o mediante apoyos pictográficos.
Interioridad y emociones con María: A partir de la escena de la Anunciación, invitamos a explorar la dimensión emocional (alegría, duda, tristeza, enfado, reflexión), promoviendo la autorregulación y momentos de calma e introspección compartida.
¿Dónde está Jesús?: Reconocimiento y localización de la presencia de Jesús en los símbolos y espacios eclesiales (el Sagrario, la Eucaristía, la comunidad) mediante la colocación manipulativa de gomets.
Evaluar con sentido: la rúbrica graduada.
Tan importante como el material didáctico es la herramienta de observación. La rúbrica que acompaña a este material evalúa en tres niveles de logro (Logrado con autonomía, Logrado con apoyo parcial y En proceso/Inicio). Esta herramienta contempla no solo la discriminación de conceptos, sino también aspectos clave de la respuesta individual como la destreza manipulativa, la expresión emocional y las necesidades de mediación comunicativa o de acompañamiento.
Evaluar desde un enfoque DUA nos permite descubrir cómo comprende, responde y siente nuestro alumnado para garantizar que la asignatura de Religión sea un espacio plenamente accesible para todos.
¿Y en tu aula? ¿Cómo aplicas los principios del DUA en la Evaluación Inicial? ¡Te leemos en los comentarios!

