Investigando los elementos y tradiciones religiosas de nuestra localidad
En este artículo se ofrecen dos magníficas experiencias de aprendizaje con motivo de favorecer el conocimiento de nuestras propias tradiciones religiosas y elementos religiosos de nuestra localidad.
Nuestra compañera Isabel Alvárez, profesora de Religión en el IES Zaframagón de Olvera (Cádiz) comparte con nosotros estas dos magníficas experiencias de aprendizaje que ha llevado a cabo con su alumnado y que fue recogida en la web de su IES.
Seguro que su alumnado aprendió a conocer mejor su localidad y se divirtieron durante la investigación y la entrevista.
Aquí os dejo los artículos íntegros…
Gracias por compartirlos, Isabel.
Nuestro alumnado narrando las propias tradiciones religiosas
En 1º de ESO los/as alumnos/as crearon unos cuentos a partir del principio de una historia que se les dio. En esos cuentos tenían que trabajar, a través de unos personajes-marionetas, emociones y sentimientos. Algunos de los relatos creados por nuestros peques fueron El demonio Peter y el poeta Ricardo; El hechizo de la aldea; El diamante; El misterio de la aldea y Pelopato y su felicidad.
Uno de los grupos decidió contar una experiencia que habían vivido de nuevo este año. Se trataba de la tradición de las cruces del mes de mayo. Ellos preparan una pequeña procesión con esa cruz vacía, – llena de flores y esperanzas -, tras la Resurrección de Jesús.
Dejamos reflejo de esta tradición en este relato religioso costumbrista y también momentos de la clase, recreando e interpretando los cuentos que habían escrito, originales y muy expresivos. Este cuento, que dejamos como muestra, ha sido redactado con la colaboración de toda la clase, aunque el esquema y la idea original ha sido de uno de los alumnos promotores de esta Cruz de Mayo infantil, Germán Bocanegra Albarrán.
«Niños felices con su Cruz de Mayo».
Érase una vez, en un pueblecito blanco de la Sierra de Cádiz, Olvera, un grupo de amigos, de una junta que la llamaban «los terribles». Esta junta decidió una mañana, en el instituto, ingeniar una de sus ideas fantásticas, no terribles como su nombre.
Ellos querían llevar un trono de la Cruz de mayo por las calles de Olvera y alegrar así a la gente en primavera: a los abuelitos, a las mamás, a los niños, a todos.
Coincidieron en poner en práctica su plan poco a poco, decidiendo, entre todos, cada paso a dar para que saliera todo perfecto, una procesión preciosa.
La primera tarde merendaron y pensaron pedirle a un carpintero, amigo de ellos, que les construyera el trono. El carpintero se ilusionó ayudándoles.
La segunda tarde fueron al parque, se compraron chucherías y se acordaron de que tenían que decorar el trono con flores. Llamaron a la floristería y la mujer les regaló las flores porque quiso ser parte de esa bonita tradición religiosa que ella recordaba de cuando era pequeña. Les guardó flores de distintos tipos: claveles, rosas, amapolas, etc.
Y llegó la tercera tarde y se dieron cuenta de que tenían que tener telas suaves para vestir el trono y que se pareciera a los tronos tan bien preparados de la Semana Santa. Se compraron un refresco y fueron a la tienda de telas y eligieron un tono verde de terciopelo, que les pareció muy apropiado para su pequeño paso. La mujer de las telas le regaló ese trozo de tejido porque quiso echarles una mano y que vieran ese sueño hecho realidad.
La cuarta tarde montaron el paso y les quedó tan bonito y tan bien decorado, que no se lo podían ni creer. Se olvidaron incluso de todas las dificultades para montarlo.
La quinta tarde ya era 1 de mayo, el día de S.José, obrero, el gran día elegido y sacaron el trono por las calles de Olvera y la gente los admiraba, los felicitaban, les aplaudían y les daban donativos para que después de la procesión lo celebrasen comiendo juntos.
Llegó el final del recorrido, con música y todo, porque tenían compañeros que sabían tocar instrumentos musicales y celebraron con mucha alegría lo bien que lo habían pasado y lo contenta que la gente se sintió con su presencia.
Jesús, que ya no estaba en la cruz que ellos llevaban, tras su Resurrección, también se sintió muy feliz de tener amigos así de valientes, capaces de vivir y contar esta historia tan entrañable por las calles de paredes blancas, de ese bonito pueblo con tantos olivos.
https://www.olvera.es/images/Servicios_Municipales/Feria/Revista_Olvera_2015_Baja.pdf
Fuente: https://www.ieszaframagon.com/alumnosas-narradoresas-tradiciones-religiosas
Entrevistamos a nuestro historiador: lo religioso en las calles de Olvera
Una propuesta que lanzamos en clase de religión fue investigar sobre los elementos religiosos de nuestro pueblo. Empezó la búsqueda de datos en las calles de nuestro entorno. En la calle Calvario, llamada así por tener, desde principios del S.XX, losas artísticas representativas de las 14 estaciones del Vía Crucis, desde que Jesucristo fue condenado a muerte por Poncio Pilato hasta su muerte en la cruz, un grupo de alumnos fotografió las distintas imágenes de esta calle.
Se propondrá a nuestro Excmo. Ayuntamiento que, si es posible, aquellas losas artísticas que están algo rotas, o con manchas de pintura o cal, se puedan restaurar porque forman parte del patrimonio urbano artístico de nuestro pueblo. Tres de las imágenes hemos constatado que están bastante deterioradas, una incluso rota por la mitad y pegada así. Además esta recreación de este viacrucis en la propia calle es muy original porque probablemente ninguna calle llamada Calvario de ningún pueblo de Andalucía tenga esta muestra pictórica en esas paredes blancas de sus calles.
A partir de ahí, de esas fotos que hicieron los alumnos Álvaro Aguilera Aguilera, Pablo Troya Giráldez, Alejandro Periáñez Guerrero, Roberto Márquez Rendón y Julia del Río Guerrero, una de nuestras alumnas, Raquel Rodríguez Mulero, nieta de nuestro académico e historiador local, d.Pedro Rodríguez Palma, lo entrevistó sobre ese tema de los elementos religiosos en nuestras calles.
Publicamos ahora la información oral recabada por esta alumna, Raquel, resultado de esa entrevista, y se lo agradecemos, de corazón, a d.Pedro, cronista oficial de Olvera y perteneciente a la Real Academia Jerezana San Dionisio, de Ciencias, Artes y Letras.
“Los mosaicos de la Calle Calvario de Olvera se colocaron siendo alcalde Francisco Pérez Sabina, hacia mediados del S.XX, en la década de 1950 a 1960.
Según información no documentada, es decir, recogida de viva voz, se pusieron para reponer los que había con anterioridad, que fueron quitados en tiempos de la Segunda República Española (1931-1936)
En la actualidad se tiene la buena costumbre de respetarlos en el sentido de que cuando se hace alguna obra particular, en caso de derribo, se vuelve a poner el ya existente…»
En el año 1986, este valioso estudioso de Olvera, d.Pedro, en una revista de S.Santa, de la Veracruz, recogía la existencia de algunas muestras religiosas existentes en calles olvereñas. En la citada fuente explicaba que, en algunas calles, el pasado siglo, e incluso antes, existía la costumbre en algunas calles de que cuando en alguna casa ocurría alguna desgracia de cualquier tipo se colocaba una cruz de madera, de pequeño tamaño, en un hueco o hornacina. Con el paso del tiempo, se han mantenido algunas de estas cruces, como por ejemplo, en las calles Victoria y Pico. Quizás la más curiosa sea la existente en la Calle Cruz, donde una misma hornacina, con cruz, es compartida por dos edificio o casas particulares.
Otras manifestaciones religiosas son:
– En la calle San Pedro, en una fachada particular, existe una hornacina con la imagen de San Pedro y en la fachada lateral de otra calle, Cantillos, haciendo rincón, existe otra hornacina con una imagen de S.Antonio.
Se desconoce la fecha en que fueron colocadas por el Ayuntamiento, pero probablemente son de la primera mitad del S.XX.
Lo mismo se puede decir de la hornacina de mayor tamaño de los existentes, que se encuentra en la Calle Jesús, dedicada a la imagen de Jesús Nazareno, con la cruz a cuestas, en una de sus caídas. Esta imagen incluso da nombre a esta calle.
Fue colocada cuando se hicieron importantes obras de reforma, en dicha calle, en los comienzos de la década de 1920 a 1930. La imagen pertenece a la colección de objetos artísticos de una familia privada de Olvera.
Gracias, d.Pedro, por su amabilidad y cercanía para transmitir a nuestra comunidad educativa el resultado de tanto trabajo de investigación en nuestro pueblo. Su sabiduría y conocimientos siempre nos parecen muy interesantes. Gracias también a Raquel y a todos esos alumnos implicados en este trabajo local sobre las raíces de nuestro pueblo.
Del resto de elementos religiosos de Olvera hablaremos el próximo curso y estos alumnos y otros voluntarios prepararán este tema para darlo a conocer a los alumnos más pequeños de primer ciclo de la ESO, siendo ellos mismos transmisores de ese proceso de enseñanza aprendizaje entre iguales.
Algunas de las fotos que presentamos no han sido realizadas por los alumnos sino buscadas por ellos, en este enlace:
http://olveradiary.blogspot.com, de Alan Crosskey
En la página 104 de este pdf, que es la revista de feria del año 2015, os dejamos un artículo, resultado de dos entrevistas que también realizaron cinco alumnas de nuestro instituto, entonces en bachillerato, con motivo del Año Jubilar en Olvera, por el tercer centenario de nuestro voto del Lunes de Quasimodo. Las entrevistas se las realizaron a d.Pedro y a d.Juan, nuestro sacerdote.
Dejamos el enlace del trabajo realizado por estas chicas: Julia Morilla, Natalia Toledo, Raquel Álvarez, Nerea Albarrán e Irene Toledo, ya universitarias, para completar, un poco más, este estudio de nuestro pueblo dirigido por nuestro alumnado. Deseamos un feliz verano a toda la comunidad educativa..
https://www.olvera.es/images/Servicios_Municipales/Feria/Revista_Olvera_2015_Baja.pdf
Fuente: https://www.ieszaframagon.com/entrevistamos-a-nuestro-historiador-lo-religioso-en-las-calles-olvera


