Formación permanente
La mitad del profesorado considera que la formación permanente es lo más necesario para la mejora de la educación y su progreso profesional. Así lo revela un estudio del Observatorio de la Escuela en Iberoamérica.
La formación permanente y la actualización de conocimientos son los aspectos que el profesorado considera más necesarios para mejorar profesionalmente. La mitad de los docentes ha respondido así según este informe sobre el profesorado elaborado en 2023 por el Observatorio de la Escuela en Iberoamérica. Otras razones para la mejora, como el salario, ha sido señalada por el 23 % y un menor horario solo fue elegido por el 10 %. Una mayor consideración social ayudaría también a la mejora del profesorado, según el 25 %. Los impedimentos para el desarrollo profesional son la falta de tiempo (44 %), motivos económicos (35 %) y falta de incentivos (32 %); la falta de apoyo del equipo directivos es otro obstáculo para el 26 % de los profesores.
En el caso de los profesores de Religión, en el Informe sobre la enseñanza religiosa escolar de 2020, elaborado por el Observatorio de la Religión en la Escuela, la formación permanente también se mostraba como un compromiso de mejora continua y, además de ser un instrumento de mejora, mostraba que el 93 % participaba en cursos o jornadas de formación de manera habitual con el objetivo de mejorar su ejercicio profesional; se percibía una mayor participación de los profesores de Religión de la enseñanza pública (97 %) que de la concertada (87 %).
En cuanto a las razones personales por las que eligieron ser profesores, el estudio de 2023 revela que el 25 % respondió que le gustaba enseñar y otro 20 % que tenía vocación, sumando ambas motivaciones que son muy parecidas estamos ante un 45 % del profesorado con vocación docente. Solo el 7 % señaló que era para mejorar la sociedad, porcentajes parecidos respondieron que fue porque era una carrera fácil, porque tiene más vacaciones o porque no tuvo otras oportunidades.
En el caso de los profesores de Religión, el estudio de 2020 desvelaba que el 49,6 % lo era por motivos vocacionales. Así pues, no hay grandes diferencias entre estos colectivos a la hora de las razones por la que se accede al trabajo. Aunque en este colectivo de Religión destaca un dato sobre el posible abandono del trabajo: el 68 % no cambiaría de trabajo, aunque pudiera, lo que revela una alta satisfacción con la profesión. Sin embargo, en el estudio de 2023 sobre el profesorado general, los que se muestran contrarios a cambiar de trabajo, si pudieran, son el 42 %.
Evolución de las últimas décadas
Si comparamos con otros estudios, se percibe un cambio significativo en la motivación para ser profesores. En 1993, el 46 % del profesorado decía que su vocación era lo principal para ese trabajo; en 2023, solo ha respondido así el 20 %. En 1993, el 31 % de los docentes decía que les gustaba tratar con jóvenes; en 2023, ese porcentaje ha descendido al 12 %. Se observa, por tanto, un descenso considerable en estos años de las razones de vocación y gusto por enseñar. Una brecha que ya se percibía en otro estudio intermedio de 2007, donde la tendencia apuntaba ya a la baja.
En cuanto a la valoración de los profesores, el informe de 2023 desvela que solo el 23 % considera que la sociedad valora su trabajo, porcentaje que baja hasta el 18 % cuando se refieren a su valoración por parte de la Administración educativa. En el caso de los profesores de Religión, según el informe de 2020, el porcentaje de los que opinan que su labor es suficientemente considerada socialmente se reduce hasta el 8 %; aquel estudio también revelaba que el 51 % no se sentía suficientemente valorado por la Iglesia. Más parecidos son los porcentajes de profesores que consideran que la sociedad no valora suficientemente su trabajo. En cuanto a las condiciones laborales, el 70 % de los profesores, en general, dice estar satisfecho; en el caso de los profesores de Religión, ese porcentaje es casi diez puntos menos, el 61 %.
De otros muchos datos, uno preocupante para los que creemos en la educación para mejorar el mundo: solo el 7 % de los profesores respondió que la elección de su trabajo era para mejorar la sociedad.
La formación permanente también se mostraba como un compromiso de mejora continua

