Córdoba, Patrimonio de la Humanidad
Córdoba ha sido reconocida por la Unesco con cuatro inscripciones en la lista del patrimonio de la humanidad: en primer lugar la mezquita-catedral (1984); diez años después, el centro histórico que la rodea (1994); y, ya en el siglo XXI, la Fiesta de los Patios es reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (2012). Hace tan solo unos meses, se ha concedido también el título de Patrimonio de la Humanidad a la ciudad palatina extramuros Medina Azahara (2018), la “ciudad que brilla”, levantada por el primer califa, Abderramán III en el año 936. Además, Córdoba ha sido testigo de la convivencia pacífica de cristianos, judíos y musulmanes, aunque también de la persecución de los judíos en los siglos XIV y XV. Una ciudad, protegida por el arcángel san Rafael que merece la pena descubrir con nuestro alumnado.
Capilla de San Bartolomé
Impresionante muestra de arquitectura mudéjar del siglo XV, destacando sus yeserías y el zócalo de azulejo.
Medina Azahara
Ciudad palatina mandada construir por Abderramán III a los pies de Sierra Morena, a ocho kilómetros de Córdoba, que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2018. Una ciudad construida con ricos materiales (como mármoles, oro y piedras preciosas), dispuesta en tres terrazas (situándose el alcázar real en la superior e intermedia y reservando las zonas bajas para la mezquita y las viviendas). Destaca su Centro de Interpretación para visitar con el alumnado, y se organizan interesantes visitas guiadas.
Puente romano
Monumento de origen romano levantado en el siglo i a. C, que formaba parte de la vía Augusta, aunque su estructura principal es medieval, con dieciséis arcos, ya que fue derribado y reconstruido en múltiples ocasiones. En el centro, se encuentra una estatua de san Rafael, una de las muchas que hay en la ciudad, los “triunfos de san Rafael”, manifestación de la devoción popular al arcángel. Desde el lado sur del puente, se puede tomar la mejor fotografía de la ciudad de Córdoba. En el lado norte, se alza la puerta del puente, que formaba parte de las murallas, con un mirador en la parte superior. Detrás, se encuentra otro importante triunfo de san Rafael, sobre un obelisco.
Sinagoga
Situada en el barrio de la judería, es la tercera mejor conservada de España, junto con las dos de Toledo. Fue construida en 1315 y tiene un atrio de columnas y una sala de oración con decoración mudéjar, en la que destacan sus yeserías.
Casa Sefarad
Exposición permanente imprescindible para descubrir la cultura sefardí con cinco salas temáticas: vida doméstica, mujeres de al-Ándalus, la judería de Córdoba, ciclos festivos y la música sefardí.
Puerta de Almodóvar
Formaba parte de la muralla que rodeaba la ciudad y es la única que se conserva de la época musulmana, aunque, en su mayor parte, es del siglo XIV. Frente a ella, destaca la escultura al filósofo cordobés Séneca, que fue nombrado cónsul en el año 56 d. C. Fue acusado de conspiración y condenado a muerte por Nerón.
Casa Andalusí
Antigua casa del siglo XII, junto al adarve de la antigua muralla y la sinagoga, cuyo ambiente recrea las viviendas hispanomusulmanas con un patio porticado con una fuente central y un pozo.
Incluye el interesante Museo del Papel.
Torre-museo de la Calahorra
Junto al puente romano, en el lado sur, forma parte de una antigua fortaleza árabe que protegía el acceso a la ciudad y, hoy, acoge el Museo de al-Ándalus y de la convivencia de las tres culturas: judía, musulmana y cristiana.
Mezquita-catedral
Declarada Patrimonio de la Humanidad, es un edificio único que abarca una historia de ocho siglos, que comienza con la antigua basílica visigoda de San Vicente, ya que Abderramán I construyó sobre la basílica cristiana. Este templo tenía planta basilical y once naves longitudinales, reutilizando materiales de origen romano o visigodo y utilizando arcos dobles, de herradura y medio punto. Su hijo Hixem I levantó el primer alminar y construyó la pila de abluciones y las galerías del patio. Abderramán II ampliará con ocho naves la sala de oración y Abderramán III levantará un nuevo alminar. La mezquita se ampliará más a lo largo de los siglos y, por eso, es única para distinguir la evolución del omeya, gótico, renacentista y barroco. Destacamos el mihrab, la parroquia del Sagrario, las bóvedas góticas, la cúpula renacentista, la sillería del coro, la torre campanario y la extraordinaria belleza del patio de los Naranjos, el antiguo patio de abluciones califal.
Alcázar de los reyes cristianos
Fortaleza con cuatro torres articuladas en torno a espectaculares patios interiores, llenos de árboles y flores, destacando por su belleza el mudéjar o morisco, con sus canales de agua. El edificio presenta restos romanos, visigodos y árabes, formando parte del antiguo palacio califal, restaurado por Alfonso X el Sabio y Alfonso XI, siendo testigo de acontecimientos clave de la historia de la ciudad.

