¿UNA DISCRIMINACIÓN PARA IMPEDIR LA DISCRIMINACIÓN?

El Foro Erelgune defiende, con argumentos, la presencia de la asignatura de Religión como señal de un suistema educativo que acoge la diversidad, también la religiosa, sin exclusiones

Hoy nos sumergimos en una sociedad plural gracias a varios derechos adquiridos por nuestros abuelos en el siglo pasado. Mujeres y hombres tienen los mismos derechos, casarse personas del mismo sexo, derecho a la huelga, libertad política, libertad de expresión, etc.

Con todo, en otros ámbitos da la sensación de que estamos dando pasos para atrás, por ejemplo, con la asignatura de Religión.

Desde algunos grupos, con la aplicación de la nueva Ley de Educación, proponen que desaparezca la asignatura de Religión o que el conocimiento del hecho religioso se diluya en otras asignaturas, al margen de que el Estado español sea miembro de la Unión Europea como si estuviera en una isla.

Numerosos documentos internacionales avalan que las familias tengan libertad de educación religiosa para sus hijos e hijas (no hablamos de creencias), como la reivindicación de los Derechos Humanos de 1948, los Estatutos Vascos de 1978, la Ley de Escuela Pública Vasca de 1993.

Por citar algunos ejemplos, en la Declaración de los Derechos del Niño (ONU 1959), su principio 1 es: derecho a la igualdad, independientemente de su raza, religión o nacionalidad. Y nuestra Ley 1/1993, de la Escuela Pública Vasca, dice que no se puede privar ni a las familias ni al alumnado de esa libertad de elección y que está legalmente garantizado el ejercicio del derecho de los padres-madres y tutores a elegir la enseñanza de Religión que deseen para sus hijos e hijas (artículo 3.2D)

Y, por otro lado, de cara a las competencias se habla de: “Euskal Herria tiene manifestaciones culturales propias y específicas. En las que se encuentran, por ejemplo, las características de la alimentación y la gastronomía, las formas de vestir, los sistemas de producción, la organización social y política, las normas de convivencia y el derecho, la lengua y la literatura oral y escrita, los juegos y deportes, los festivales, la música y la danza, la religión, los mitos y los símbolos… Estas manifestaciones son históricas, dinámicas y diversas en los territorios de Euskal Herria. Además, las personas que provienen de otras culturas y viven en esta tierra también tienen sus propias respuestas culturales ante las mismas necesidades básicas” (Curriculum del País Vasco).

Así, la diversidad de nuestra sociedad se puede afrontar desde dos respuestas: la positiva, el derecho que todos tenemos, y la negativa, en la que se generan discriminaciones. Entre ellas aparece la cultura recordando lo comentado anteriormente: “Diversidad cultural. Todos los hombres y todas las mujeres formamos parte de una cultura especial. Todas y todos somos culturalmente diferentes, pero, a pesar de ello, todavía hoy miramos con desprecio a culturas distintas a la nuestra, lo cual, por supuesto, hay que descartar totalmente”.

Por lo tanto, las consecuencias que se están produciendo son muy graves como vemos en Francia, donde el analfabetismo religioso por excluir la asignatura de Religión de las escuelas e Institutos ha provocado hechos muy graves. El Estado francés está proponiendo un cambio y está demostrado que se necesita dicho giro, como dicen algunos informes.

En el resto de países europeos, la asignatura de religión está normalizada en sus proyectos educativos. A veces es una asignatura optativa: en algunos casos mediante pacto con autoridades religiosas, como ocurre en España, Croacia, Hungría, Polonia, Portugal y en otros países sin acuerdo (Bulgaria, Eslovenia, Estonia, Letonia, Holanda, República Checa). Pero en otros países la asignatura de Religión es obligatoria (Alemania, Austria, Dinamarca, Bélgica, Eslovaquia, Chipre, Finlandia, Grecia, Italia, Irlanda, Suecia, Rumania, Malta, Luxemburgo, Reino Unido y Lituania). Francia y no toda, (excepto Alsacia y Lorena) es una excepción, que también está siendo analizada (Informe Delors).

Si nos fijamos en la Unión Europea, en la que los países que miran tanto al bienestar como al desarrollo de la sociedad, no estamos hablando económicamente, sino a los valores que desarrollamos los seres humanos. Los 10 primeros países en aparecer en el Índice de Desarrollo Humano (Noruega 0 ‘957, Irlanda 0’ 955, Suiza 0 ‘955, Alemania 0’ 947, Suecia 0 ‘945, Países Bajos 0′ 944, Dinamarca 0 ’94, Finlandia 0’ 938 y Reino Unido 0 ‘932) son los que tienen una enseñanza normalizada de Religión en la que se cumple lo mencionado en documentos anteriores, que las familias tengan libertad de educación religiosa de sus hijos e hijas (educación). Y podemos comparar estos datos con el Índice de Desarrollo Humano. Ver Anexo.

El modelo que proponen estos países debería estar presente en el debate de nuestro país. Es muy importante que se imparta el hecho religioso en una asignatura específica, tal y como se da en los países europeos mencionados.

  • Conocimiento: Aborda el hecho religioso y las manifestaciones de otras religiones (Modelo de escuela inclusiva).
  • Relación entre el Patrimonio de la Humanidad (Cultura, Arte, Historia y Folclore) con los hechos religiosos.
  • Conocer todas las religiones y culturas religiosas con sus tradiciones para convivir con todas las personas desde el respeto y la tolerancia.
  • Valores internos del hecho religioso: paz, tolerancia, solidaridad, empatía, justicia, corresponsabilidad, dignidad humana, Derechos humanos, ,…

 

Todo ello se imparte actualmente en la asignatura de Religión en la CAPV. Y es más, ahora hay nuevo currículum enraizado en nuestra realidad. Con ello cumpliría con los estándares de aprendizaje exigidos por el perfil de salida de la nueva ley de educación LOMLOE, así como con las recomendaciones de la Unión Europea, los compromisos de la cumbre de Incheon, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Declaración de los Derechos Humanos y la Convención de los Derechos del Niño, entre otros para construir un mundo mejor. Asimismo, cumpliría el compromiso educativo de la interculturalidad.

En esta línea, está el modelo que proponemos. Una Asignatura integradora establecida dentro del currículo en el marco europeo.

Euskadi quiere un modelo europeo avanzado y de calidad, no un modelo francés postergado (y que además se está replanteando).

Terminamos recordando que para entender perfectamente y en su conjunto las Humanidades, hay que abordar también la dimensión religiosa, porque si no, no se puede aprender adecuadamente al ser humano. Por lo tanto, si queremos una educación integral también tendrá que abordarse la dimensión religiosa y no como una línea transversal, sino como una asignatura específica.

FORO ERELGUNE

erelgune@yahoo.es

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.