En la educación se encuentra la semilla de la esperanza
Me llamo Isabel Javier Terrón. Empecé la docencia con fecha del 1 de noviembre de 1956.
Me llamo Isabel Javier Terrón. Tengo 85 años. Estoy viuda. Tengo 7 hijos, 13 nietos y 4 biznietos En mi vida profesional fui maestra, entonces nos llamábamos así. Empecé la docencia con fecha del 1 de noviembre de 1956 y en junio del 2000, con mucha pena por mi parte, dejé de ejercer profesionalmente pero en mi corazón seguía presente la ilusión por la enseñanza y todo lo que se refiera a ella me interesa.
Cuando me enteré de que el Papa proponía un Pacto Educativo Global me pareció una idea maravillosa e ilusionante y me dispuse a oírle; lo hice y me encantó. Después, saboreando lo oído, no sé por qué vinieron a mi mente algunas escenas del Evangelio y pensé en Jesús rodeado de multitudes que escuchaban sus palabras con avidez. También recordé la parábola de sembrador. Gracias a los medios de información actuales las palabras del Papa habían sido escuchadas por miles de personas. Deseé con todo mi corazón que en todas esas personas se encontrara esa tierra fértil que se necesita para que haya buen fruto: la formación integral de los niños y jóvenes. Me propuse rezar para que todos los que habíamos oído las palabras del Papa tuviéramos sus mismos deseos, ya que nadie da lo que no tiene, teniendo en cuenta una frase que dijo en su discurso: “en la educación se encuentra la semilla de la esperanza”

