Hoy nos visitan… @pizquitareli
No te pierdas la entrevista a estas creadoras de contenido para el área de religión, María José y Loli. Seguro que vas a trabajar en tu clase con alguno de sus materiales.
Hoy nos visitan María José y Loli, dos Maestras de Religión Católica en Educación Infantil y Primaria y creadoras de contenido. Muy presentes en la Red.

Bienvenidas a Religión y Escuela. Para quienes no os conozcan, ¿quiénes están detrás de Pizquitareli?
Detrás de Pizquitareli estamos dos maestras de Religión Católica de Infantil y Primaria de La Línea de la Concepción (Cádiz), pertenecientes a la Diócesis de Cádiz y Ceuta, apasionadas por la educación, la fe y la creatividad.
Somos dos docentes de la escuela pública, con una trayectoria de 35 años (Mª José) y 25 años (Loli), que seguimos viviendo nuestra vocación con la misma ilusión del primer día. Pizquitareli nace de nuestra experiencia en el aula y de nuestro deseo de compartir recursos, ideas y formas de enseñar la Religión de manera cercana, significativa y adaptada a los niños de hoy.
A través de las redes sociales damos visibilidad al trabajo diario de tantos docentes y mostramos que la clase de Religión puede ser un espacio lleno de vida, valores, emoción y encuentro.
¿Cómo nace Pizquitareli?
Pizquitareli (@pizquitareli) nació de una necesidad muy real del aula: queríamos hacer visible una manera de enseñar la Religión cercana, creativa y significativa para los niños.
Después de muchos años de experiencia en Infantil y Primaria, fuimos creando materiales, dinámicas e ideas que funcionaban muy bien en clase, y sentimos que compartirlas podía ayudar también a otros docentes. Las redes sociales fueron el canal perfecto para abrir esa ventana y mostrar que la clase de Religión está llena de vida, valores, emoción y aprendizaje.
¿Qué significa el nombre Pizquitareli?
Pizquitareli es un nombre muy nuestro, del Sur de Andalucía (una pizca), con un toque alegre, cercano y con personalidad, como también queremos que sea nuestro proyecto.
Refleja esa mezcla de ternura, creatividad, sencillez e ilusión con la que vivimos la enseñanza y con la que queremos llegar tanto a los niños como a otros docentes (compartir centros durante tantos años nos aporta y enriquece).
¿Qué os impulsó a compartir vuestro trabajo en redes sociales?
Innovareli nos impulsó el deseo de compartir y de acompañar. Muchas veces el trabajo del profesorado de Religión queda poco visible, y nos parecía importante mostrar lo que sucede realmente en el aula: una enseñanza viva, actual, profundamente educativa y llena de sentido. Además, las redes nos permiten crear comunidad, intercambiar ideas y demostrar que también desde la escuela pública se hace un trabajo precioso, serio y muy comprometido.

¿Qué hay detrás de vuestro trabajo en redes?
Detrás hay mucho aula, mucha experiencia, mucha observación y mucho corazón.
Todo lo que compartimos nace de la práctica diaria con nuestros alumnos: de lo que les motiva, de lo que les ayuda a comprender, de lo que despierta preguntas y de lo que toca su interior. No compartimos solo materiales; compartimos una manera de educar, de acompañar y de sembrar valores desde la fe.
¿Cómo definiríais vuestra forma de enseñar la Religión?
La definiríamos como una enseñanza cercana, vivencial, creativa y profundamente humana. Creemos que la Religión no se enseña solo con contenidos, sino también desde la experiencia, la emoción, el diálogo, la interioridad y el encuentro.
Nos gusta que nuestros alumnos descubran que la fe tiene que ver con su vida, con lo que sienten, con cómo miran a los demás y con cómo pueden crecer como personas (integrales).
Después de tantos años de docencia, ¿qué os sigue ilusionando del aula?
Nos sigue ilusionando ver la capacidad que tienen los niños para sorprenderse, para preguntar, para emocionarse y para vivir con autenticidad.
Cada curso es distinto, cada grupo tiene su propia riqueza y cada pequeño descubrimiento en el aula sigue siendo un regalo.
La ilusión no está en hacer siempre cosas nuevas, sino en seguir mirando la educación con ojos nuevos.
¿Qué aporta la clase de Religión en la escuela pública?
Aporta muchísimo. La clase de Religión ofrece un espacio privilegiado para trabajar valores religiosos, interioridad, sentido de la vida, convivencia, respeto, solidaridad y apertura a la trascendencia.
En la escuela pública, donde conviven realidades muy diversas, la asignatura de Religión puede ser un lugar de diálogo, de reflexión y de crecimiento personal. Es una materia que ayuda a educar no solo la mente, sino
también el corazón.
¿Cómo vivís vuestra labor como maestras de Religión en la escuela pública?
La vivimos como una vocación y como una responsabilidad preciosa.
Ser maestras de Religión en la escuela pública significa acompañar desde el respeto, la cercanía y la profesionalidad.
Nos sentimos muy agradecidas por poder sembrar valores evangélicos en un contexto educativo plural, y por hacerlo desde una mirada abierta, inclusiva y profundamente educativa.
Además, esta vocación nos ha llevado también a compartir nuestra experiencia como ponentes en cursos de formación dirigidos a otros maestros, algo que vivimos con ilusión y como una oportunidad de seguir construyendo juntos una enseñanza de la Religión viva, actual y comprometida con la escuela de hoy.
¿Qué papel juega la creatividad en vuestra enseñanza?
La creatividad es una herramienta fundamental. Nos ayuda a traducir grandes mensajes a un lenguaje comprensible y significativo para los niños.
A través de cuentos, dinámicas, recursos visuales, juegos, manualidades o propuestas simbólicas, conseguimos que los contenidos no se queden solo en ideas, sino que se conviertan en experiencias que los alumnos recuerdan y viven.
¿Qué os enseñan los niños en la clase de Religión?
Nos enseñan muchísimo. Nos recuerdan la importancia de la sencillez, de la autenticidad, de la capacidad de asombro y de hacer preguntas esenciales.
Muchas veces, con una sola intervención, nos devuelven al núcleo de la fe: la confianza, la ternura, el perdón, la alegría, la verdad…
Los niños tienen una forma muy limpia de acercarse a Dios y a los demás, y eso también nos evangeliza a nosotras.
¿Qué queréis transmitir a través de Pizquitareli?
Queremos transmitir que la enseñanza de la Religión puede ser actual, creativa, rigurosa, alegre y profundamente transformadora. Queremos inspirar, acompañar y ofrecer recursos, pero también visibilizar la belleza de esta vocación docente.
Pizquitareli no es solo una cuenta o un proyecto; es una manera de compartir una pasión educativa vivida desde la fe.
¿Qué respuesta estáis recibiendo de otros docentes?
La respuesta está siendo muy bonita y muy enriquecedora.
Recibimos mensajes de docentes que agradecen las ideas, los materiales y, sobre todo, el sentirse acompañados. Muchas veces las redes se convierten en un espacio de comunidad y de apoyo mutuo. Eso nos confirma que compartir merece la pena y que cuando una experiencia nace del aula y del corazón, conecta de verdad.
¿Cómo han cambiado los alumnos y la enseñanza en estos años?
Han cambiado los ritmos, los lenguajes, las formas de atención y también los contextos familiares y sociales.
Hoy los niños necesitan propuestas muy significativas, visuales, cercanas y participativas. Pero hay algo que no cambia: siguen necesitando ser escuchados, queridos, acompañados y ayudados a encontrar sentido.
Por eso, más que nunca, la enseñanza de la Religión tiene mucho que aportar.
¿Qué retos tiene hoy la enseñanza de la Religión?
Uno de los grandes retos es saber comunicar el mensaje de Jesús con lenguajes nuevos.
Otro es mostrar, con naturalidad y rigor, que la clase de Religión tiene un valor educativo enorme. También es importante conectar con la realidad de los alumnos, escuchar sus preguntas y ofrecer una propuesta que dialogue con su vida.
El reto no es sólo enseñar contenidos, sino ayudar a descubrir sentido, valores y esperanza.
¿Creéis que las redes sociales pueden ser un lugar de evangelización?
Sí, sin duda, si se usan con autenticidad, responsabilidad y sentido.
Las redes son hoy un espacio donde muchas personas buscan inspiración, ideas, comunidad y también mensajes que les hagan bien. Para nosotras, compartir en redes no es solo mostrar materiales; es también sembrar, acompañar y dar visibilidad a una forma de educar y de vivir la fe que puede llegar a muchas personas.
¿Qué os gustaría que se entendiera mejor sobre la clase de Religión?
Nos gustaría que se entendiera que la clase de Religión no es algo accesorio, sino una materia con un gran valor formativo. Ayuda a los alumnos a hacerse preguntas profundas, a comprender la cultura, a educar la mirada, a trabajar valores y a crecer interiormente.
Es una asignatura que aporta humanidad, pensamiento, sensibilidad y apertura a la trascendencia.
¿Qué consejo daríais a docentes jóvenes de Religión?
Que vivan su vocación con alegría, con confianza y con autenticidad.
Que no tengan miedo de innovar, de crear, de probar lenguajes nuevos, pero sin perder la esencia.
Que escuchen mucho a sus alumnos, que se formen, que compartan con otros docentes y que recuerden siempre que, más allá de los materiales, lo que deja huella es el corazón con el que se enseña.
¿Qué soñáis para el futuro de Pizquitareli?
Soñamos con seguir creciendo sin perder la esencia: seguir compartiendo, inspirando y acompañando a otros docentes y educadores.
Nos gustaría que Pizquitareli siga siendo un espacio de creatividad, de comunidad y de visibilidad para la enseñanza de la Religión. Y, sobre todo, que siga naciendo del aula, de la experiencia real y del amor por nuestra vocación.
Muchísimas gracias por compartir vuestro trabajo, por ser y por estar.
Si eres creador o creadora de contenidos para la clase de Religión Católica y quieres darte a conocer, escríbeme a bati_chati@hotmail.com y valoraremos la posibilidad de que aparezcas en una entrevista en esta web.

