Las gafas del buen ladrón
El evangelio de Lucas narra cómo uno de los dos ladrones crucificados junto con Jesús fue capaz de ver más allá y le rogó que se acordara de él cuando volviera con su reino (Lc 24,42). No tenía unas gafas de realidad, ni virtual ni aumentada, sino las gafas de la fe. Son estas gafas las que necesitamos para poder contemplar a la Iglesia desde el plan de Dios.
La primera competencia del currículo tiene como centro la identidad de la persona y como horizonte la autonomía, las relaciones personales y el proyecto de vida del joven y su…


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