LA HISTORIA MÁS BELLA JAMÁS CONTADA, IMPOSIBLE DE INVENTAR
Un artículo de opinión de Ana Iris Simón en El País, a las puertas de la Navidad, nos dará pie para recordar en la clase de Religión –y en otras clases– el sentido de la Navidad en estos tiempos navideño y en cualquier época del año. Y nos invita a seguir diciendo ¡Feliz Navidad!
El 20 de diciembre de 2025, a las puertas de la Navidad, la escritora y periodista Ana Iris Simón publicó en El País un artículo titulado «La historia más bella jamás contada». El internauta Víctor Peña Dacosta lo reprodujo enseguida en de grupo de Facebook Columnas y artículos de opinión para comentario de texto, formado fundamentalmente por profesores. Conviene tener en cuenta ese origen, pues es señal de que se puede comentar especialmente en la clase de Lengua. Y, por supuesto, también en la clase de Religión.
LA AUTORA
Ana Iris Simón, nacida en Campo de Criptana en 1991, alcanzó notoriedad en 2020 gracias a su primer libro, Feria. El 22 de mayo de 2021 fue invitada como oradora al Palacio de la Moncloa en un acto enmarcado en el programa Reto Demográfico del documento España 2050 contra la despoblación ante el fenómeno de la España vaciada. Su discurso, fuertemente crítico, se hizo viral y suscitó un amplio debate. Desde septiembre de ese mismo año es columnista de El País, donde sigue mostrándose crítica cada semana.
EL ARTÍCULO
Este es el artículo, que reproducimos íntegramente. Solo incluimos [entre corchetes] algunos epígrafes que nos ayudarán a centrarnos en los contenidos.
La historia más bella jamás contada
[«Inter faeces et urinam»]
La escena está en la segunda temporada de The Chosen (Los elegidos), la primera serie que se ha hecho sobre la vida de Cristo. La Virgen María está compartiendo hoguera con los apóstoles en ausencia de su hijo, que se encuentra curando enfermos, cuando María Magdalena le pregunta por el nacimiento de Jesús. La Virgen sonríe y le responde que no fue en absoluto como esperaba. Que tuvo que limpiarlo porque estaba sucio. Que era muy pequeño, que tenía frío, lloraba y necesitaba ayuda. Su ayuda, la de una adolescente de Nazaret. Al calor de la lumbre, la madre de Cristo les confiesa a sus seguidores que por un momento se preguntó si ese ser tan pequeño y desvalido podía ser realmente el hijo de Dios.
[Un Dios que se hace niño]
La misma duda tuvo el año pasado mi hijo mayor, que entonces tenía tres años. Era muy reticente a creer que Dios hubiera elegido encarnase en lo que para él, que ese año había empezado a ir al colegio, era una especie inferior: los bebés. Acostumbrado a que los todopoderosos salten de edificio en edificio ataviados con trajes coloridos como Spiderman, o a que tengan mucho dinero como Batman, o un físico portentoso como Hulk, un Dios que se hace niño, niño pobre, además, debía parecerle una cosa insólita. No le culpo. Cuando lo pienso —cuando lo pienso de verdad—, a mí también me lo parece.
[Alguien tuvo que enseñarle…”]
Se sabe muy poco sobre la infancia de Cristo. El pasaje de Jesús entre los doctores, cuando se aleja de sus padres y se va a debatir sobre teología al templo, y una mención muy sucinta en el Evangelio de Lucas: “El niño iba creciendo y fortaleciéndose lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba en Él”. Pero que el Verbo se hiciera carne implica que alguien tuvo que enseñarle a hablar. Alguien tuvo que cogerle los deditos y mostrarle cómo caminar, alguien tuvo que explicarle cómo se coge correctamente un tenedor.
[No viene para que lo sirvan, sino para servir]
Predicar a un Cristo crucificado fue un escándalo para los judíos y una necedad para los gentiles, pero no es menos escandaloso hablar de un Dios que anda por ahí en pañales, que necesita que lo arrullen, lo abracen y le canten, que balbucea mientras se mira asombrado las manos, que no nace en un palacio lleno de oro sino en un humilde pesebre. Porque no viene para que lo sirvan, sino para servir. Para derribar del trono a los poderosos y enaltecer a los humildes, entre los que nació, creció y murió.
[La puerta de la humildad]
Hace unos años pude visitar en Palestina la Basílica de la Natividad de Belén, alzada sobre la cueva que acogió el nacimiento de Cristo. Yo no creía entonces que allí hubiera nacido el hijo de Dios, a lo sumo un revolucionario que me caía simpático, pero hubo algo que me conmovió: la minúscula puerta por la que se accede al templo. Se llama puerta de la humildad y mide un metro veinte, así que hasta los más bajos tenemos que agacharnos, muchos tienen incluso que arrodillarse. El simbolismo es claro: para entrar al misterio del pesebre hay que hacerse pequeño.
[Una historia imposible de inventar]
Decía C. S. Lewis que la historia de Cristo es tan extraña —un Mesías que nace entre paja y se rodea de pescadores, publicanos y prostitutas, un Cristo que muere como un criminal y después anuncia su resurrección a las mujeres—, la historia de Cristo es tan poco conveniente para el poder —el de su época y el de todas las venideras— que difícilmente alguien podría habérsela inventado. Estén de acuerdo o no con Lewis, crean o no en la verdad de los Evangelios, lo que es innegable es que la de ese Dios que nace en un pesebre para morir en una cruz es la historia más bella jamás contada. Feliz Navidad
Ana Iris Simón, El País, 20/12/2025

COMO UN COMENTARIO DE TEXTO
Podemos abordar el texto siguiendo la estructura para hacer un buen comentario de texto: Introducción, desarrollo y conclusión, comenzando con lecturas atentas para comprender el texto, identificando tema y autor, analizando fondo (ideas) y forma (estilo, recursos), y terminando con una valoración personal, justificando la opinión con argumentos basados en el texto.
- Antes de escribir (Lectura y planificación):
- Lecturas:Realizar varias lecturas: la primera para tener una idea general; las siguientes para identificar ideas principales, palabras clave y contexto (autor, fecha, origen).
- Subrayado:Anotar al margen y subrayar lo esencial: ideas, palabras desconocidas (luego buscar su significado) y recursos estilísticos
- Esquema:Organizarlas notas en un esquema mental o escrito con las partes: Introducción, Desarrollo (fondo y forma) y Conclusión.
- Estructura del comentario
a) Introducción
- Presentar el texto:Título, autor, fecha, tipo de texto (narrativo, expositivo, argumentativo, poético).
- Contextualizar:Breve información sobre el autor y época si es relevante.
- Identificar el tema:De qué trata el texto y cuál es su idea principal.
- Plantear tu tesis (opcional):La idea que guiará tu análisis o tu postura inicial.
b) Desarrollo
- Análisis del fondo (Contenido):
- Resumen:Sintetizar las ideas principales y secundarias con tus palabras, sin añadir opiniones.
- Organización:Cómo se estructura el texto (introducción, nudo, desenlace; o introducción, argumentación, conclusión).
- Análisis de la forma (Estilo):
- Recursos lingüísticos:Analizar el vocabulario, la sintaxis, figuras retóricas (metáforas, comparaciones).
- Tono y registro:¿Es formal, informal, irónico, subjetivo?
c) Conclusión
- Síntesis:Resumir brevemente los hallazgos principales.
- Valoración personal: Dar la opinión crítica sobre el texto, justificada con argumentos basados en el análisis realizado y el texto mismo.
- Reflexión final:Considerar la relevancia del texto hoy en día.
EN LA CLASE DE RELIGIÓN
[«Inter faeces et urinam»]
- ¿Qué nos dice este primer párrafo sobre Jesús, al que también confiesa desde hoy como “el hijo de Dios”? Téngase en cuenta que la alusión puesta en labios de María a que tuvo que “limpiar [a Jesús] cuando nació porque estaba sucio” se refiere a la frase «Jesús nace entre heces y orina» (en latín, «Inter faeces et urinamnascimur«), atribuida a San Agustín o San Bernardo de Claraval, que significa que Jesús, al nacer como todos los humanos, dignificó la condición humana y mostró que su poder redentor puede limpiar cualquier suciedad: nace en un pesebre humilde para redimir a todos, incluyendo a los «desechos» de la sociedad.
- ¿Qué sabemos de la serie The Chosen (Los elegidos), la primera que se ha hecho sobre la vida de Cristo? ¿Podemos ver y elegir algún fragmento?
- Hacer una entrevista ficticia a María sobre el nacimiento de Jesús (o sobre otros temas referidos a Jesús).
[Un Dios que se hace niño]
- Los todopoderosos actuales (en nuestra imaginación) saltan de edificio en edificio ataviados con trajes coloridos como Spiderman, o tienen mucho dinero como Batman, o un físico portentoso como Hulk. ¿Cómo incluye todo eso en nuestras creencias?
- La autora mantiene e integra el lenguaje religioso y se refiere que Dios se hace niño (“encarnado en un bebé”) aunque también a ella le parece insólito: “Un Dios que se hace niño, niño pobre además, debía parecerle una cosa insólita”. ¿Qué confiesa en este segundo párrafo?
[Alguien tuvo que enseñarle…”]
- ¿Qué dos datos recuerda la autora del Evangelio?
- Y vuelve a usar una fórmula del lenguaje cristianos “El Verbo se hizo carne”. ¿Qué nos parece las explicaciones que da de la implicaciones que tiene esa realidad? (enseñarle a hablar, a andar, a usar los instrumentos de comida…) ¿A qué más cosas María y José le pudieron enseñar a Jesús?
[No viene para que lo sirvan, sino para servir]
- Vemos lo bien traídas que están las citas que incluye la autora en este párrafo: 1 Corintios 1,23(“Cristo crucificado fue un escándalo para los judíos y una necedad para los gentiles”); Mateo 20,28 (“No viene para que lo sirvan, sino para servir); Lucas 1, 52 (Viene “a derribar del trono a los poderosos y enaltecer a los humildes”). Y la síntesis final:“los humildes, entre los que nació, creció y murió” Jesús.
- Nos imaginamos a María que responde a las necesidades de Jesús niño: ¿Qué necesidades tuvo Jesús (“que lo arrullen, lo abracen y le canten”). ¿Por qué no componemos una nana para Jesús?
- Jesús “balbucea mientras se mira asombrado las manos”. ¿Cuáles podrían ser esos primeros balbuceos?
[La puerta de la humildad]
- ¿Cómo veía la autora a Jesús? ¿Cómo lo ve ahora? Recordemos: la autora manifiesta que veía a Jesús como “un revolucionario que me caía simpático”, pero confiesa que “no creía entonces que allí hubiera nacido el hijo de Dios”. ¿Qué quiere decir todo eso?
- Véase en la imagen de arriba la Puerta de la humildad. Comentamos el simbolismo que le atribuye la autora: “para entrar al misterio del pesebre hay que hacerse pequeño”. Concretamos y sugerimos diversas formas de “hacerse pequeño”.
[Una historia imposible de inventar]
- Comentamos todo el párrafo, que es un resumen genial de “la historia más bella jamás contada” y que es imposible de inventar. ¿Por qué ambas cosas?
- Y terminamos como la autora: “Feliz Navidad”.

