Scape Room: En busca de Jesús
El juego, como instrumento didáctico, es una de las mejores formas de aprender y acercarse a los intereses del alumnado
Una de las dificultades que el docente encuentra en sus aulas es mantener la atención y el interés del alumnado por su materia que imparte. La Innovación en técnicas y metodologías educativas, como el aprendizaje experiencial, van ganando terreno progresivamente o de manera coordinada a las tradicionales.
Una de las técnicas que últimamente están en pleno auge es el uso del escape room. Muchos profesionales de la educación ya lo están incluyendo en sus experiencias de aprendizaje con beneficios muy interesantes tanto para los alumnos como para los docentes.
Su aplicación educativa está basada en el desarrollo de las habilidades mentales para la solución de enigmas y problemas de manera que los niños pongan en juego la creatividad y el pensamiento crítico. Su origen proviene de los juegos de aventuras o Real Scape Game creados en Japón en el año 2007. Posteriormente, se difundieron por todo el mundo de manera vertiginosa y en el año 2015 ya eran conocidos en todo el mundo.
Se trata de crear un sala de escape en la que un grupo de personas deben estar durante un tiempo determinado hasta resolver un enigma o problema a través de un conjunto de pistas. De esta manera, se activan una serie de mecanismos cognitivos que potencian las capacidades de los jugadores. El juego tiene una historia o narrativa, que tiene que ver en cómo se contextualiza la sala de escape.
El objetivo es salir de la sala y para ello los jugadores deberán usar todas sus capacidades intelectuales, creativas y de razonamiento deductivo. Realmente, puede hacerse de manera virtual, por lo que se puede incorporar en la educación como una herramienta para desarrollar las habilidades cooperativas, cognitivas, deductivas y de razonamiento lógico del alumnado.
En este artículo, ofrecemos un ejemplo aplicado al área de Religión efectuado por el profesor de Religión en Infantil y Primaria, Andrés Berlanga Liñán, Graduado en Ciencias Religiosas y diplomado en Magisterio: En busca de Jesús.

¿Andrés, de dónde surge la idea?
Siempre he tenido claro que el mejor modo de acercar el Evangelio y la asignatura de Religión a los niños es hablando su propio idioma. Recuerdo que la primera vez que participé en un Escape Room con mis amigos salí fascinado de la experiencia, de la capacidad de inmersión y creatividad que nos brinda este juego, y desde entonces no he dejado de darle vueltas buscando la forma de trasladar esa experiencia a la asignatura de religión.
Los niños son curiosos por naturaleza, y qué mejor idea para fomentar esta curiosidad innata en ellos que un Escape Room. Un juego centrado en desvelar y desentrañar las diferentes adivinanzas y acertijos que lo envuelven. Llevo unos años dándole vueltas a la idea de realizar un Escape Room en la asignatura de religión, y por fin este año lo hemos conseguido.
La finalidad de este juego es reforzar las ideas esenciales de la semana más importante de nuestra fe, la Semana Santa. De tal modo que los niños, jugando, aprendan y recuerden los acontecimientos más importantes de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.
¿Cómo se llevó a cabo?
Desde el principio he tenido muy claro cuál sería el tema central del juego, la Resurrección de Jesús, el acontecimiento más importante y extraordinario de nuestra fe. Lo más complicado no ha sido decidir la temática, sino crear un hilo conductor que tenga coherencia, que sea fiel al Evangelio y que produzca en mis alumnos una sensación de intriga, de querer seguir jugando y no aburrirse rápidamente de la dinámica del juego. Y por la experiencia que hemos tenido, creo que lo hemos conseguido.
Para mantener motivados a mis alumnos, algunas semanas antes de realizarlo les conté mi idea y estuvimos viendo en qué consiste un Escape Room. Desde el principio les pareció increíble poder realizar esa actividad en el colegio (prueba de ello es que prácticamente todos los días me preguntaban cuándo lo íbamos a realizar). Semana tras semana les iba soltando una pequeña dosis de información para mantenerlos activos y motivados.
Desarrollo:
El Escape Room comienza con el peor de los escenarios, María Magdalena va a embalsamar a Jesús y se encuentra la piedra retirada y el sepulcro vacío. A continuación, corre para decírselo a los discípulos y Pedro se acerca a verificar el acontecimiento. Pedro sale del sepulcro pidiendo ayuda a los jugadores para descubrir qué ha ocurrido con el cuerpo de Jesús, dándoles la primera pista; y aquí es donde comienza el juego. Para descubrir qué ha ocurrido con el cuerpo de Jesús los alumnos tendrán que hacer un recorrido por toda la Semana Santa: Domingo de Ramos, el relato del tributo al cesar, la Última Cena, la traición de Judas, el prendimiento, Jesús ante Pilato, el camino al monte Gólgota, la Crucifixión de Jesús, el perdón de Jesús hacia sus asesinos, y por último, la Resurrección de Jesús y la misión que nos encomendó a todos de ir por todo el mundo y anunciar la Buena Noticia.
Durante el juego, Pedro va colaborando y ayudando a los jugadores a pasar las diferentes pruebas, tratando que sea lo más dinámico posible.
Materiales
La mayoría de materiales utilizados son objetos cotidianos que podemos encontrar fácilmente en casa, en una ferretería, por internet o construirlos nosotros mismo: candados de diferentes tipos, jaulas, botellas de agua, una Biblia, sobres impresos, tinta invisible con luz ultravioleta, un puzle en blanco para dibujar sobre él, un espejo, un cuadro, luces led, clavos, etc.

Para una de las pruebas he utilizado un codificador de colores online: https://eduescaperoom.com/codificador-de-colores/
¿A qué cursos está dirigido?
En un principio el Escape Room se pensó para que lo realizaran los niños y niñas del tercer ciclo de Educación Primaria (5º y 6º curso), pero fue literalmente imposible no realizarlo también con los niños y niñas del segundo ciclo (3º y 4º curso) debido a la gran expectación que causó entre los alumnos. Tanto es así, que incluso las compañeras maestras del cole quisieron participar en el Escape Room.
Los niños de primer ciclo también han colaborado realizando parte del cartel de la entrada del Escape Room.
¿Qué dirías a modo de conclusión?
Este proyecto ha sido una experiencia increíble tanto para mí como para mis alumnos. Hemos aprendido muchísimo sobre la Semana Santa, sobre la gratitud, el perdón y el Amor de Dios, sobre la confianza, el trabajo en equipo y la constancia. Ha sido un trabajo duro y ha requerido mucho tiempo, pero el resultado supera con creces el esfuerzo.
Doy gracias a Dios porque Él es el verdadero protagonista de todo este esfuerzo y trabajo. También quiero dar las gracias a mi mujer, que ha colaborado en el vídeo introductorio y que siempre está al pie del cañón con todos mis proyectos; y por último quiero dar las gracias a mis compañeras que han colaborado en la elaboración del Escape Room y que siempre tienen un sí como respuesta. Son un verdadero regalo de Dios.
En este video puedes ver el resultado… ¿Te animas a crear tu propio Scape Room? Seguro que es todo un éxito en tu centro.

