La metacognición en nuestras clases
Uno de los elementos principales de las Situaciones de Aprendizaje para la evaluación
Navegando por la red, me encontré con una guía de estrategias metacognitivas para desarrollar la comprensión lectora del Ministerio de Educación de Perú donde se desarrolla qué es la metacognición y sus componentes (pág. 25-27) que, por su interés, reseño literalmente a continuación.
Seguro que, además de mejorar nuestra formación y conocimiento sobre esta metodología de evaluación, nos aportará ideas para insertar esta magnífica herramienta didáctica en nuestras futuras situaciones de aprendizaje.
Definición de metacognición
La metacognición es el conjunto de procesos mentales que utilizamos cuando guiamos la manera como llevamos a cabo una tarea o una actividad. Esta tarea o actividad puede ser leer un cuento, hacer un mapa conceptual, escribir un relato, redactar una monografía o un ensayo, solucionar ejercicios matemáticos, hacer una presentación en público, enseñar una clase, trazar un mapa, investigar un tema en una enciclopedia, etcétera. La metacognición nos sirve para guiar nuestra ejecución con el fin de hacerla de manera más inteligente, comprendiendo bien lo que hacemos y controlando nuestras estrategias.
Se trata de pensar sobre la mejor forma de hacer la tarea, la actividad o la acción que estamos llevando a cabo. En otro lugar (Pinzás 2000), la hemos definido como pensar sobre el propio pensamiento para dirigirlo, para ayudarnos a pensar mejor. En este sentido, es una acción autorreflexiva: consiste en pensar sobre cómo estamos pensando, cómo estamos trabajando,y si estamos usando adecuadamente las estrategias. Consiste en darnos cuenta si estamos cometiendo errores, si no estamos siendo eficientes o si hay mejores maneras de actuar (maneras que debemos buscar, encontrar o crear) y alcanzar un nivel eficaz de desempeño en las tareas o aprendizajes que asumimos.
Como hemos mencionado, los procesos metacognitivos no sólo se usan para lograr una mejor comprensión de lectura. Se utilizan también en las siguientes áreas:
- la capacidad de comunicar a los demás lo que sabemos usando el lenguaje oral (metacomunicación),
- la comprensión oral (saber entender bien lo que escuchamos y seguir el hilo del pensamiento de la persona que expone),
- la escritura expresiva (manifestar los propios pensamientos o ideas, o lo que uno sabe, utilizando el lenguaje escrito de una manera tal que se entienda lo que se intenta comunicar),
- la capacidad de recordar (metamemoria),
- la capacidad de atender (metaatención)
- la resolución de problemas matemáticos (metamatemática).
En todos estos casos, el pensamiento metacognitivo guía las estrategias que usa el aprendiz para que su actividad mejore.
Componentes de la metacognición
Brown, Armbruster y Baker (1984) señalan que la metacognición tiene dos componentes:
a) el conocimiento sobre la propia metacognición; y,
b) la autorregulación de la cognición.
El conocimiento sobre la propia metacognición se refiere a lo que las lectoras y los lectores saben sobre las características de sus propios recursos y capacidades cognitivos y cómo pueden mejorarlos.
Así, por ejemplo, podemos saber que nos toma tiempo empezar a leer un texto con comprensión y que necesitamos esperar a haber leído cinco o seis páginas para sentirnos seguros de lo que interpretamos. Podemos saber que cuando un texto expositivo es muy largo necesitamos dividirlo en cuatro o cinco segmentos para entenderlo bien.
Cuando hablamos del segundo componente, la autorregulación, nos estamos refiriendo al uso, manejo, guía y control de la cognición. La primera pregunta que viene a la mente es: ¿cuáles son los recursos cognitivos de una estudiante? Estos son: su capacidad de centrar su atención en la tarea y sostener esa atención durante un tiempo prolongado (20–30 minutos); la capacidad de llevar a cabo dos o más tareas a la vez eficientemente; la capacidad de recordar bien lo que ha escuchado en clase o ha visto, su manejo y distribución del tiempo, su organización y hábitos de trabajo y estudio; la capacidad de expresar sus ideas en palabras; la capacidad de deducir, inferir, de razonar. Es decir, las capacidades que permiten aprender y que anteriormente hemos denominado procesos cognitivos.
La segunda pregunta que nos viene a la mente es : ¿qué es la autorregulación de los recursos? La regulación de los recursos es la habilidad de controlar o modificar las acciones durante la actividad . La autorregulación incluye la planificación de los pasos para llevar a cabo la tarea, el monitoreo o guía continua de la comprensión mientras se lee asegurándose que uno sigue comprendiendo bien lo que va leyendo, el poner a prueba, revisar y evaluar los resultados y las estrategias que se utilizan cuando uno lee y cuando uno aprende. Este aspecto de la autorregulación incluye la habilidad de detectar palabras, errores o contradicciones en el texto que interfieren con la comprensión y la capacidad de separar información importante de la que no lo es. Además, según Baker y Brown (1984), si el alumnado sabe realmente cómo hacer para entender un texto y aprender la información que ofrece, puede explicar oralmente a otras personas cómo lo hicieron, qué pasos siguieron.

Para las autoras mencionadas, la metacognición es la piedra angular de la comprensión. El estudiante debe ser capaz de juzgar si entiende la información que le brinda el texto y si comprende la manera en la que está siendo presentada. La investigación indica que hay diferencias marcadas entre las habilidades metacognitivas de las lectoras y los lectores novatos o inexpertos, por un lado, y las habilidades metacognitivas de las lectoras y los lectores diestros o expertos, por otro. Estas discrepancias se ven muy claramente en los últimos grados de la Secundaria. Si consideramos que en el ambiente escolar se espera que quizá 85 por ciento del aprendizaje en las diferentes áreas provenga de lo que se lee, el alumnado con habilidades metacognitivas pobres para leer comprendiendo y aprendiendo está en gran desventaja.
En resumen, describe la metacognición como autoconocimiento del aprendiz (lo que sabemos sobre nuestra cognición) y cómo saber regular, guiar y reparar nuestra comprensión cuando falla.

