Canarias, lugar de mar y lava

Permitidme que utilice en este breve artículo algunos términos de la naturaleza característicos del lugar al que me refiero y de los que nos hemos familiarizado durante el tiempo en el que toda la Península miraba para La Palma y su volcán. Siendo consciente del dolor que ha causado y sigue causando a tantos amigos, privados de sus pertenencias vitales, me parecía apropiado repensar cada uno de estos vocablos en positivo, porque los profes de Reli que pertenecemos a estas islas hemos crecido entre malpaíses, sal y agua.

Cuando pensábamos que en La Palma solo había un tremor que nos daba señales de una erupción en su zona más occidental, y nos quedábamos perplejos con tanto material expulsado al exterior capaz de cambiar la identidad física de una isla; cuando creíamos que las inmensas olas de grandes tempestades azotaban la nave de nuestra asignatura con tantas noticias desfavorables para todos los que participamos de esta hermosa y apasionante aventura; cuando esperábamos que el profesorado respondiera ante tantos vientos alisios soplando de cara con actitud amedrentada y de pesadumbre; en la diócesis Nivariense, formada por La Gomera, La Palma, Tenerife y El Hierro, se apreciaban otros movimientos sísmicos que nos confirmaban la sospecha de que toda una vida dedicada al servicio a los demás por parte del profesorado de Religión no se iba a apagar ni vocacional ni profesionalmente.

A lo largo de este curso lleno de incertidumbres y vareos por parte de la Administración, más de doscientos profesores de Religión han decidido dedicar varias jornadas de viernes y sábados a capacitarse, aún más, para ejercer dignamente su trabajo. Todo un movimiento sísmico, fruto de la pasión y el ardor que siente este colectivo deseoso de hacer brotar del reservorio de su ser, la lava de experiencia y sabiduría que desean compartir con su alumnado. Durante algunas mañanas y tardes del mes de febrero, abril y mayo, este colectivo ha participado en un curso titulado: “Programar la asignatura de Religión en el marco del nuevo currículo en la LOMLOE”. Formación necesaria para entender una nueva forma de concebir la educación y todos los elementos que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Adquieren especial relevancia en esta nueva arquitectura curricular aquellas competencias clave necesarias para conseguir un perfil de salida del alumnado en la que la antropología cristiana tiene mucho que aportar. La clase de Reli tiene la misión de colmar la sed de nuestro alumnado llenando los recipientes vitales de su existencia del “agua competencial”: las herramientas y habilidades necesarias para su vida.

Una tierra nueva

Durante este tiempo de cualificación, hemos aprendido que, cuando se confunde el trabajo con la vocación y la vocación con el trabajo, no dejan de brotar desde nuestro interior coladas de sabiduría, piroclastos de entusiasmo y lapillis de ternura con nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Entonces, esa cantidad de material magmático que, durante tanto tiempo dedicado a la enseñanza de esta asignatura, ha brotado desde nuestro interior, será capaz de tocar la mente, el corazón y las manos de nuestro alumnado, para transformar la realidad y contribuir, así, a la construcción del reino, dejando surgir, tal como sucedió en La Palma, una tierra nueva llena de posibilidades.

 

La antropología cristiana tiene mucho que aportar. La clase de Reli tiene la misión de colmar la sed
de nuestro alumnado

 

Víctor Manuel González Torres
Delegación de Enseñanza (Tenerife)

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