Símbolos religiosos en la bandera y escudo de Asturias

La Virgen de septiembre se celebra el día 8 de ese mes en muchos sitios de España. Es la fiesta de la Natividad de María –o sea, su nacimiento–, que fue concebida nueve meses antes (8 de diciembre: la Inmaculada Concepción). También se celebra ese día la virgen de Covadonga, tan unida a la historia de Asturias. En clase podemos ver el origen y significado de los símbolos religiosos de la bandera y escudo de Asturias.

La cruz de la Victoria

Hace 14 años la diócesis de Asturias celebró el denominado «Año santo de la Cruz» en conmemoración de los once siglos de la realización de la Cruz de la Victoria.

La Cruz de la Victoria, que aparece el escudo y bandera de Asturias, está en la Cámara Santa de la catedral de Oviedo desde hace 1.114 años  (año 908), no en Covadonga, y puede ser considerado no solo como símbolo de Asturias sino como un símbolo la «solidaridad de todos los españoles y su voluntad de sobrevivir como nación».

Así se lo transmitió el 1 de noviembre de 1977 el entonces rey Juan Carlos a don Felipe, con 9 años, cuando el actual rey fue nombrado Príncipe de Asturias en la explanada el Real Sitio de Covadonga, un acto en el que la Cruz de la Victoria estuvo muy presente.

Don Juan Carlos había decidido rehabilitar la dignidad de Príncipe de Asturias y renovar la tradición de que todo Heredero de la Corona española ostentase el título de Príncipe o Princesa de Asturias, tal como había hecho en 1388 Juan I de Castilla con su hijo Enrique. En esa ceremonia, Juan Carlos le trasladó a su hijo:

«Esa Cruz de la Victoria que llevas sobre el pecho no es rica porque esté compuesta de piedras y esmaltes, sino porque significa la solidaridad de todos los españoles y su voluntad de sobrevivir como nación. Esa cruz significa también tu cruz. Tu cruz de rey. La que debes llevar con honra y nobleza: ni una duda en el servicio a los españoles y a sus destinos»,

“Don Felipe lucía en ese acto una réplica de la cruz de madera, oro y gemas preciosas que el rey Alonso III el Magno donó a la catedral de Oviedo en el año 908 y que, según la leyenda, dos siglos antes, en el 722, había enarbolado don Pelayo en la batalla de Covadonga, dando origen a la Reconquista”, resumía EFE.

Según la tradición, Pelayo atribuye su victoria a la intervención divina a través de Santa María, en cuya gruta (denominada «Covam Dominicam» o «Cueva de la Señora», de donde procede Covadonga) y situada en el monte Auseva se habían refugiado antes del combate, pues se dice que Santa María hace aparecer en el cielo antes de la batalla una cruz luminosa mientras Pelayo oye: «Hoc signo vincis» («Con este signo vencerás). Se calca así la experiencia semejante que siglos antes le pasa a Constantino el Grande, primer emperador romano que se hace bautizar y que, en el año 313, promulga el Edicto de Milán por el cual el cristianismo pasará a ser religión oficial del Imperio romano.

Basílica de Covadonga

Pelayo obedece ese mandato divino revelado a través de Santa María y manda fabricar una cruz de madera de roble, que utiliza como emblema en su enfrentamiento contra el ejército musulmán en el año 722. Alcanzada la victoria, Pelayo atribuye su éxito a la utilización de ese emblema protector. Por eso tiene la inscripción «Hoc signo tuetur pius, hoc signo vincitur inimicus» (Con este signo es protegido el piadoso, con este signo es vencido el enemigo).

La cruz de madera de roble acompaña a Pelayo en la naciente corte de Cangas de Onís. Allí, su hijo Favila construye años después una pequeña ermita consagrada el 27 de octubre de 737 donde se custodia y rinde culto a la cruz. Casi dos siglos más tarde, en 908,  el rey Alfonso III el Magno manda cubrir de oro y piedras preciosas y esmaltes a esa cruz y se la obsequia al obispo de Oviedo. Desde entonces, la Cruz es custodiada en la «Cámara Santa»), junto con otras reliquias y obras de arte (Arca Santa, Cruz de los Ángeles, Caja de las Ágatas, Santo Sudario…).

A lo largo de los siglos la Cruz ha sufrido diversos avatares. Estuvo a punto de ser robada por las tropas napoleónicas en el asedio de Oviedo durante la Guerra de la Independencia y sufrió daños en la voladura de la Cámara Santa en 1934. Fue robada el 10 de agoto de 1977 y, tras su recuperación, fue reconstruida y reintegrada a la Cámara Santa en 1982.

La Cruz de la Victoria ha sido un objeto muy significativo a lo largo de toda la historia del Principado de Asturias: los reyes de la Monarquía asturiana quisieron que figurase esculpida en piedra sobre los principales monumentos y edificios, así como estampada en los documentos de mayor relevancia.

“En el ámbito político, siempre figuró como enseña principal de Asturias y, con la llegada de la democracia, fue designada en el Estatuto de Autonomía para que constara, sobre fondo azul tanto en el escudo como en la bandera del Principado como enseñas oficiales de la región”.

Símbolos religiosos en la bandera y el escudo de Asturias

La bandera de Asturias es azul y en ella figura la Cruz de la Victoria, que se custodia en la Cámara Santa de la catedral. Es el emblema heráldico por excelencia del Principado de Asturias. Jorge Fernández Sangrador explica su contenido, que adaptamos:

  • Del travesaño de la cruz de la bandera penden dos letras –la primera y la última– del alfabeto griego: Alfa y Omega. En la simbología cristiana se refiere Dios y a Cristo.
  • El uso cristiano de Alfa y Omega se debe a que, en el libro bíblico del Apocalipsis, se lee: «Dice el Señor Dios: “Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y ha de venir, el todopoderoso”» (Apocalipsis 1,4-8).
  • Y en otro pasaje: «Mira, yo vengo pronto y traeré mi recompensa conmigo para dar a cada uno según sus obras. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último» (Apocalipsis 22,12-14).
  • En la bandera y escudo de Asturias, Alfa está en mayúscula y Omega en minúscula. Porque el principio de la historia ha sido puesto ya (Alfa mayúscula), pero no su cumplimiento (omega minúscula), que tendrá lugar al final de los tiempos, cuando Dios la lleve a su plenitud.

También todo esto puede verse y tratarse en la clase de Religión… y en otras áreas.

 

Nota También el Día de Extremadura se celebra el 8 de septiembre desde 1985. El Parlamento autonómico eligió la popular fiesta de la Virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura, que en 1928 recibió el título de Reina de las Españas o de la Hispanidad. Ese día se reúnen allí peregrinos de numerosos puntos de la península debido a la devoción que algunos habitantes de la región han profesado tradicionalmente por la figura de la Virgen.

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