Manos de minero
Aquella tarde de 1987 me presentaron a una persona normal. Era un intelectual, no parecía. Sus manos eran de minero. Había nacido en Santa Fiora sul Monte Amiata, provincia de Grosseto, un pueblito de pocos cientos de personas. El catorce de junio de 1944, fueron fusilados setenta y siete mineros por los nazis. Su crimen no era político. Defendían…
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